
En un hito para la doctrina de defensa aérea de la Marina de Brasil, la Aviación Naval llevó a cabo el 25 de mayo un ejercicio inédito de interceptación de aeronaves de alas rotativas utilizando cazas AF-1 Skyhawk.
La actividad fue conducida por el Primer Escuadrón de Aviones de Intercepción y Ataque (VF-1), con el objetivo de validar tácticas de detección, aproximación y seguimiento de helicópteros en vuelo.
El blanco simulado de la operación fue una aeronave AH-15A Super Cougar, del Segundo Escuadrón de Helicópteros de Empleo General (EsqdHU-2), representando una amenaza aérea de baja velocidad y alta maniobrabilidad — características típicas de helicópteros de ataque o de transporte táctico.

Durante el ejercicio se probaron perfiles específicos de interceptación, con el AF-1 operando a velocidades reducidas y compatibles con la aeronave interceptada. El desempeño del Skyhawk fue sorprendentemente positivo, demostrando un control estable y eficiente incluso a bajas velocidades — aspecto crucial para mantener el seguimiento visual y la conciencia situacional del piloto durante la aproximación.
El AF-1 Skyhawk es la versión brasileña modernizada del clásico A-4KU Skyhawk, adquirido de Kuwait en los años 90. Se trata de una aeronave ligera, subsónica, con gran maniobrabilidad y capacidad para misiones de interceptación, ataque a tierra y entrenamiento. A pesar de la antigüedad del diseño original, el AF-1 fue actualizado con nuevos sistemas de navegación, comunicación, radar y contramedidas electrónicas, lo que garantiza su utilidad operativa en las tareas de la Aviación Naval brasileña.

La acción refuerza la versatilidad de la Aviación de Caza Naval, que amplía su enfoque tradicional — centrado en la defensa contra aeronaves de ala fija — para incluir también la interceptación de vectores de vuelo lento, como helicópteros armados con misiles antibuque o empleados en operaciones de desembarco de tropas.
El ejercicio ocurre en un contexto singular: actualmente, Brasil no cuenta con ningún portaaviones en operación tras la desactivación del NAe São Paulo (A12). Aun así, la Marina mantiene viva su doctrina de aviación embarcada mediante entrenamientos y actualizaciones tácticas con el VF-1, preservando capacidades estratégicas importantes para el futuro.
En el actual escenario de amenazas asimétricas y operaciones navales tácticas, la capacidad de neutralizar vectores de baja velocidad se vuelve esencial. Al invertir en la doctrina de Slow Mover Intercept (SMI), alineada con los procedimientos de la OTAN, la Marina de Brasil demuestra su preparación para enfrentar amenazas modernas y proteger eficazmente sus activos navales.
Fuente e imágenes: marinha.mil.br | Flickr. Este contenido fue generado con ayuda de IA y revisado por el equipo editorial.
